Actividad para puntaje extra 3

Documento revisado: Hernandez-Sampieri, R. (2014). Desarrollo de la perspectiva teórica: revisión de la literatura y construcción del marco teórico. En autor. Metodología de la investigación. (6 ed.) Pp.50-73. México: McGrawHill.

Como resultado de la revisión de la literatura, es posible reconocer el grado de desarrollo de conocimiento de nuestra problemática u objeto de estudio, el cual puede encontrarse en alguno de los siguientes estadios:

  1. La existencia de una teoría completamente desarrollada.

Cuando se encuentra que existe una teoría que permite explicar nuestro objeto de estudio de manera completa, coherente y válida, la estrategia recomendable en la elaboración de nuestro marco teórico es utilizar su estructura conceptual tal y como está establecida.

Si nuestro objeto de estudio ha sido abordado bajo esta teoría, solo resta aplicar la teoría en cuestión bajo un nuevo enfoque, plantear nuevas interrogantes que complementen lo anteriormente abordado o en su defecto, realizar estudios en nuevos contextos geográficos o temporales que nos permita generar nueva evidencia empírica.

2. Existencia de varias teorías aplicables a nuestro problema de investigación.

La primera opción es elegir una de ellas en el desarrollo de nuestra investigación, lo que demanda una revisión profunda de los alcances y limitaciones de las teorías estudiadas.

Una segunda opción es emplear parte o elementos de cada una de las teorías estudiadas sin caer en contradicciones lógicas o incoherencias metodológicas. En este sentido, un enfoque de investigación es la contrastación de la evidencia empírica a la luz de dos (o más) teorías explicativas del fenómeno estudiado.

3. Existencia de “piezas y trozos” de teorías (generalizaciones empíricas).

Cuando solo se cuenta con generalizaciones empíricas, lo más recomendable es construir un una nueva perspectiva o enfoque teórico que permita el establecimiento de una estructura de hipótesis que serán sujetas a prueba y evaluación. Este tipo de situación nos encamina al establecimiento potencial de nuevas estructuras explicativas o conformación de teorías.

4. Descubrimientos interesantes pero parciales que no se ajustan a una teoría.

Cuando no encontramos teorías ni generalizaciones empíricas relacionadas con nuestro objeto de estudio, lo recomendable es la aplicación de un esquema o modelo de análisis que incluya la organización y sistematización de la evidencia empírica, considerado los aspectos más relevantes de la información generada. En este caso, estamos ante nueva evidencia que potencialmente ampliará el campo de indagación y la creación de nuevas hipótesis y teorías explicativas.

5. Existencia de guías aún no investigadas e ideas vagamente relacionadas con el problema de investigación.

Enfocar nuestra atención en situaciones donde no hay estudios previos sobre el problema de investigación o bien estos son escasos e inconexos, nos obliga al uso de esquemas o metodologías que ha sido posible aplicar en otros contexto, enfoques o teorías, con la finalidad de generar nueva evidencia empírica en el tránsito a la elaboración de una estructura teórica o explicativa coherente.


Documento revisado: Valdez, A. (2012, octubre 3). Teorías educativas y su relación con las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC). Congreso internacional de contaduría, administración y tecnología.  http://congreso.investiga.fca.unam.mx/docs/xvii/docs/L13.pdf  

CUADRO COMPARATIVO DE LAS TEORÍAS PEDAGÓGICAS. Reelaboración

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